Ciclo de Cine
No pudo ser en diciembre, pero durante cuatro días de enero de 2007 le dimos vueltas a la figura de la lolita a través de sus versiones cinematográficas. El nombre: Lo-lee-ta. Ciclo de cine y conferencias.
Abrimos con la versión que Adrian Lyne hizo de la novela de Nabokov, con Jeremy Irons en el papel de Humbert Humbert. La atracción fundamental de la cinta reside en que, si bien pierde aspectos estructurales de la novela, la relación que se establece entre ellos es absolutamente propia del tópico. Fue Jesús Palacios, quien al hilo de la censura y los problemas de la película, habló de la persecución de la “pederastia estética”, es decir, de la creación artística que (sin fundamento probatorio por parte de la ley) es considerada delito por tomar como modelos o motivos a niños. Habló, también, de la idiotización de los adolescentes, de la prolongación de la infancia hasta casi la edad adulta.
Traer el tema a España fue sencillo con La flaqueza del bolchevique, de Manuel Martín Cuenca. Luis Deltell, profesor de Historia del cine en la Complutense, presentó la película en términos de pudor y estética ante la obra original, de una suerte de autocensura que se camufla con esos elementos de composición.
El ecuador del Ciclo lo señaló Julia Valencia Gachs, Directora de Hesperya, quien trazó un paradigma de modelos y antítesis de lolitas en el cine desde la fecha de aparición de la novela. Contradiciendo los planteamientos de Deltell (no se concibe una relación infante-adulto si no median estética y deseo de por medio), mostró cómo hay ciertos patrones de conducta en ellos y ellas que llevan, generalmente, a una historia de amor por una o ambas partes, pero con su correspondiente castigo. Tras su intervención, proyectamos Hard Candy de David Slade, como muestra de antítesis, pues a priori parece otra película más del género.
Para el cierre se proyectó la versión de Lolita de Kubrick. El comentario en torno a la construcción narrativa de la novela corrió a cargo de Hermes González.